Wednesday, September 3, 2008

El miedo a un patito de goma es algo parecido al miedo que experimentan las madres al ver a alguno de sus hijos atorado en un desagüe.

Temo a los patitos de foma de la misma manera que temo a los relámpagos y a los pequeños agujeros en la pared. Alguna vez un hombre o mujer sabi@ dijo que había que enfrentar los peores miedos. Lamentablemente no puedo enfrentarme a un relampago ya que me calcinaría y nadie seguiría pudriendo el cerebro de mis lectores con este blog, y pues tampoco puedo enfrentarme a los pequeños agujeros en la pared ya que para esto necesitaría minimizarme con un rayo mágico y eso... es algo que no existe. Es por eso que he decidido enfrentar mi temor a hacia los patitos de goma! 
Yo solía tomar varias sesiones intensivas para cumplir con este cometido, las supuestas sesiones consistían en en chatear largas horas con una foto del animalejo ese de hule puesta en mi display. Esto no funcionaba, claro está. Mi amiga Momo, tan buena como siempre, encontró un pato así y me lo mandó. En este momento la criatura enviada me está mirando mientras que escribo. Sus ojos son demasiado tetricos e inexpresivooos! Waaaa! Me da demasiado miedo. No sé quien pudo inventar semejante cosa. Y pensar que hay gente que hay gente que se ducha con ellos.
Yo, por el momento, no sé ni que hacer con el mío. Lo he intentado esconder en todos y cada uno  de los rincones de mí cantón pero de cualquier manera siento su presencia! 
Es odiosamente amarillo, pervertidamente inexpresivo y maquiavelicamente silencioso.
Solo hay tres palabras para acabar esto: QUE PUTO MIEDO!

1 comment:

Anonymous said...

El pato de hule te lo mando momo?
me gusta ese pato!
Vas al super o a la comer?

Su hijo