Sunday, October 17, 2010

Ausencia de inspiración

Esto es algo así como la... quinceava vez que abro este blog con la gran disposición de escribir algo. Las otras 14 creí haber tenido algo en la cabeza para plasmar en este ridiculo cuadro blanco iluminado, esta última vez tiene la cualidad de que realmente no tengo la más remota idea de que decir. Desde hace días que parece que he perdido el cerebro, ya no hago nada de lo que me gusta y todas las ideas han sido bebidas através del tiempo despiadado por esta máquina color blanco. Ya no tomo fotos, ya no escribo y ya no leo por que esto siempre me promete que algo pasará, y aunque nunca pasa nada, yo si espero.
Pero como nunca pasa nada he decidido desafiar a mi propio ordenador y al propio internet aún estando encajada en ellos, aunque no tenga inspiración y aunque tenga otras mil cosas más importantes que hacer. Con éste escrito, intento reempezar una época próspera de productividad, una nueva era en mi medio trabada materia gris. Ha decir verdad no acabo de encontrar la gran razón científica a la laguna que crece cruelmente en mi mente conforme los días cambian, pero quizás se deba a que, como muchos saben, he cambiado radicalmente de vida (y esto no tiene nada que ver con drogas) y que puede que simplemente sean los síntomas de adaptación.
En mi cabeza, siguen fluyendo las palabras, los chistes habituales, pero se inhiben en cuanto pienso en marcarlas en el flujo de la realidad, escribiendo, o así. Entonces es cuando todo lo inteligente de mí (bueno, "inteligente"), se estanca y se vuelve limitado únicamente para las fuerzas del aquí y del ahora y todo lo que incluya el presente ya remoto en el cual fueron y las memorias encadenadas a éste. Y esto no me hace sentir bien pues simplemente no tiene ningún impacto en mi currículum. Pero me gustaría asegurarles, quizás como justificación, que si en los currículums se pudiera decir así como "hoy me reí" o "hoy me acosté en el pasto y aprecié el cielo", yo sería una persona muy solicitada para todo tipo de negocios, desde vender películas piratas hasta ser una empresaria bien chingona. Lo malo es que no es así, puede que tus acciones del día a día sean grandes ecos sublimes en el universo y para la eternidad, pero por si sigo viviendo de eso me voy a empezar a sentir gorda y mi autoestima va a bajar. Entonces pues, la inspiración puede estar trabada pero con un poquito de golpear tu cabeza contra el escritorio puede volver a marchar aunque sea chueco.

Fin y re-comienzo.

1 comment:

hector@quintero.com.mx said...

Golpear tu cabeza contra el escritorio pocas veces funciona, lo sé de cierto, no lo supongo. Alguna vez me dijeron que si no sabía qué hacer, que no me moviera, me ha funcionado. La inspiración es una mujer caprichosa, insistirle que rotece en tus manos (para escribir) es inútil. Hay dos opciones: 1. Esperar uno de sus caprichos y disfrutarlo. 2. Provocarla (y disfrutarla). No te preocupes si alguna vez te topas con una situación tipo promoción de papas fritas, es decir, hay que seguir intentando.