Friday, January 21, 2011

El mundo

El mundo es un lugar amplio, en donde millones de voces pueden atravesarse sin tocarse nunca; en donde por capas, las crepitaciones de la radio, las palabras, las ideas y los aullidos de Diós, siempre se respetarán entre ellos. Por lo demás, es sordera y es poder fragmentado en apodos, nombres y cuentas bancarias; también poder y no saber y por consecuente no hacer.
El mundo es algo que nunca tuvo chiste: sigue a la masa y gira al rededor de un foco gigante. Pero es ingenioso, como una tele antigua que apesar de no funcionar utiliza los murmullos del pasado para finjir tener encanto alguno. Es entonces que nos da vida, y con la vida ojos, y si no, cómo requerimiento mínimo, corazón, y aveces un cerebro. Así nos distrae: con los ojos creemos ver, y el cerebro entonces punza y procesa, y entonces podemos pretender ser sensibles y dejar que nuestra sangre circule más rapido para que parezca que la vida funciona. Lo demás sólo es verborrea. Por lo que queda, el mundo permanece siempre callado.
El mundo está cubierto por un cielo que te hace soñar con que hay algo más allá del mundo, tal vez incluso que constata ese hecho. Pero en todo caso es plano, es redondo y plano como una pantalla convexa hecha magistralmente. Y mientras que te asfixia, te cubre y te priva o te dona la verdad, por alguna razón las pupilas permanecen pegadas a él, sin que te lo preguntes mucho. Así pues, quizás el mundo esté cubierto de esperanza.
El mundo viene de a gratis, es por eso que no hay devolución. Podría considerarse una ganga, pero las abolladuras son tan admirables como su esplendor. Contiene tristeza, inexplicabilidad y tiempo, contiene vida y más vida, contiene palabras. Uno no sabe realmente por qué está en el mundo, ni que tiene que hacer aquí. Pero el mundo se divide en tres dimensiones de hipocrecía: lo que se hace, lo que se piensa cuando se hace y lo que se siente mientras y después de que se piensa y se hace. Es decir que mientras que se barre, se puede pensar en lo mal que se ve Fulanito a la vez que se siente nostalgia. En el mundo el tiempo pasa rapido, entonces estas tres funciones pueden servir para hacer más antes de ser cenil. Así, vas por la vida andando, preguntándote cosas sin respuesta mientras que desesperas. Es entonces que se sacan las conclusiones.
Como que en el mundo se tiene predispuestas una serie de palabras para hablar en toda la vida, que de eso se trata el destino y que decirlas, una tras otra, es lo que le da cuerda al ser.
Por último, el mundo tal vez sea solo una roca con celulas encima, o tal vez sea algo más. Tal vez permanece callado para después gritar. Pero lo que se le fue de control, es que después de tanto estar en el, pudimos hacer más que esperar al vacío: amar.

2 comments:

David B. Bustos said...

"En el mundo el tiempo pasa rápido..."
Normalmente me gusta que darme con alguna de las frases de los textos que leo. Pero he de decirte que esta vez me ha costado. Hubiese tomado el texto completo.
Por azar, supongo, aquí he llegado.

He leído varias cosas, espero pasar de nuevo y leer al completo. Pero una cosa: no te preocupes por abrir unas 15 veces el blog y cerrarlo con esa sensación de no tener nada que decir o aportar. Me reconozco en ella y lo he hecho unas cuantas veces.

Cuando ello vuelva a ocurrir (espero que nunca), piensa que al menos un ser estará esperando tus palabras.

Un placer leerte y encontrar el sitio,
Db

David B. Bustos said...

Entonces bienvenido/a a este espacio de creación y de caos, donde las morsas se hacen las dormidas y los cocodrilos ladran con sus pellizcos en el quicio de la boca.

Y los Elefantes duermen, y los niños patalean, y las morsas vuelven a dormirse...

Un saludo y un abrazo, sea como sea nos hallamos encontrado,
Db.